La Estadística está por todas partes, y de nuevo tenemos otro ejemplo. Se aplica en numerosos campos, y en este post, el tema se pone interesante, ya que vamos a hablar de sexo.
Centrando el tema, hablaremos sobre el reparto de tareas domésticas en el matrimonio en relación con la frecuencia de realización del acto sexual. Sospechamos que este tema le interesa a más de uno, y de una, jeje...
Comentaremos el reciente trabajo publicado por investigadores de la Universidad de Washington titulado "Igualdad, tareas domésticas y frecuencia sexual en el matrimonio" (Egalitarianism, Housework and Sexual Frequency in Marriage).
En el anterior post, señalábamos algunos aspectos por los cuales hay que tomar con reservas los resultados de algunos estudios. Sin embargo, en este caso y una vez analizado el estudio, el mismo nos parece fiable por las siguientes razones:
- El tamaño de muestra es de 13.007 hogares, correspondientes a la segunda oleada de la Encuesta nacional de familias y hogares de EEUU. Dicho tamaño es un buen punto de partida para éste y para cualquier estudio, por mucho que alguna persona importante quiera desprestigiar algunas encuestas. Es por esta razón, por lo que consideramos muy recomendable antes de comenzar un estudio, acudir a un profesional de la Estadística para que asesore convenientemente sobre qué tamaño de muestra es conveniente tomar.
- Otro factor que nos da algo de confianza, es dónde se ha publicado el estudio, concretamente en la revista American Sociological Review, de la prestigiosa sociedad norteméricana American Sociological Association.
- El planteamiento general del estudio y el análisis estadístico empleado, después de analizarla en profundidad, nos parecen correctos.
Bueno, y dicho todo esto, ¿qué conclusiones saca el estudio? Os resumimos dos:
- Las parejas que establecen un reparto tradicional de las tareas domésticas mantienen más relaciones sexuales que aquellas que distribuyen por igual las tareas del hogar: el estudio indica que cuando las mujeres hacen la comida, limpian la casa y se ocupan de hacer la compra, y los hombres mantienen el jardín, se dedican a la mecánica del coche, y se encargan en el hogar de labores relacionadas con la electricidad y fontanería, la frecuencia con la que practican sexo es mayor.
- Se establece el pomedio de relaciones sexuales en 5 al mes, pero la cifra prácticamente se dobla si el marido no friega, ni cocina, ni pasa la aspiradora en la casa.
Como el tema daría para hablar, y mucho, creemos que es bueno aportar más datos sobre el estudio. Recordad que no es conveniente extrapolar conclusiones de un estudio a la ligera. Por encima de todo, hay que ser críticos:
- Los datos del estudio son del período 1992-1994. O sea, como se suele decir, ya ha llovido mucho. La sociedad, mentalidades y la vida en pareja han cambiado y a un ritmo muy considerable desde que se tomaron los datos.
- El estudio estadístico se lleva a cabo con datos únicamente de EEUU, que si bien es un país occidental, su sociedad y hábitos, al menos a nosotros, nos parecen muy particulares. Dicho con cariño, los yankees son muy, pero que muy, especiales. No nos parece igual la sociedad nortemericana que la europea o la latinoamericana (por cierto, agradecemos desde estas líneas a nuestra comunidad de seguidores latinoamericanos por su seguimiento del blog).
Dicho todo esto, y partiendo de la base de que nosotros estamos casados, y no sabemos mucho de cocina, ¿aprendemos o no a cocinar?

